Diciembre Negro

«Diciembre Negro» cumple ya 10 años y Mauricio Morales fue su detonador. ¿Recordáis? No se detienen las ideas y prácticas que (in)surgen de un deseo colectivo propuesto por múltiples individualidades anárquicas dispuestas al ensayo.

Efectivamente, la lucha es un ensayo que clama su ejecución y que debe experimentarse por medio de la práctica para comprender todas las potencialidades que nos ofrece. Teorizaciones que no se prueban permanecerán siempre incógnitas.

Hemos constatado (en/con la praxis) como la determinación (voluntad individual) puede generar momentos y marcos comunes  de lucha colectiva a través de proposiciones actuantes. Los problemas (al menos en lo comprometido como el proyecto F.A.I.-F.R.I.) comienzan cuando se ignoran los propios postulados propuestos por este modelo de organización informal. Es decir:

1- Solidaridad sediciosa.
2- Campañas anárquicas.
3- Comunicación entre Grupos e Individualidades afines.

Sabemos que la organización informal (también llamada T.I.A. en Latinoamérica) a nivel internacional (con o sin acrónimos) tiene sus limitaciones, sobre todo cuando las diversas tendencias insurrectas se pretenden disputar discursivamente entre ellas en vez de complementarse, tanto en lo teórico como en lo práctico.

Liberación Total no significa alienación o enajenación fratricida o competitiva entre los grupos actuantes.

Quienes de uno u otro modo nos alegramos del fin del «obrerismo mendicante» que delegaba todo activismo a organizaciones obsoletas en la era del capital-tecnológico, constatamos en los años del nuevo anarquismo de praxis que las apelaciones no sirven de nada si unx mismx no es reflejo de lo que dice. Ser lo que se dice y decir lo que se hace es lo que dota de sentido el verbo y da peso la palabra.

Alguna vez leí en algún sitio aquello de: «El lenguaje crea una realidad y la realidad crea un lenguaje…».

Esto lo han entendido (incluso mejor que nosotrxs) lxs inquisidorxs italiotas y de ahí su fijación con los debates públicos y lo que cada cual escribió.

«Ardire» (por que es osado hablar de lo que soñamos), «Scripta Manent» (por que la palabra escrita perdura) y así toda la represión de esta última década, se ha limitado a enjuiciar todo lo deseado, todo lo escrito o dicho y todo sabotaje efectuado por lxs anarquistas.

Lamentablemente, lo escrito por mucho que permanezca (si no es asumido en primera instancia) no altera la realidad material… y, desgraciadamente, los malabares interpretativos tampoco. O dicho de otro modo: la fórmula química del tritolo no es tritolo.

Ya nos estamos acostumbrando a repetir consignas («Semana de Lucha», «Diciembre Negro», etc.) sin ocuparnos y preocuparnos de lo más importante: nuestros grupos de afinidad y la organización practica.

A- Dotarnos de medios materiales y económicos.
B- Llevar a cabo las campañas anárquicas y no empezar una nueva proposición hasta que se de por finalizada la anterior.

Solo actuando como una sola mano tendrá potencia y sentido cada dedo.

No interpelo a otros grupos de la «Galaxia Anarquista» sino, única y exclusivamente, a cuantxs se inspiran en la F.A.I./F.R.I./C.C.F. para actuar.

Nuestra potencia solo puede radicar en la suma de grupos de acción que actúan coordinados en los tres puntos.

Debemos reconocer que el legado (tanto teórico como práctico) subversivo del proyecto F.A.I.-F.R.I.-C.C.F., llegó para quedarse.

Además, tanto «Internacional Negra Ediciones», como la «Internacional Negra de Praxis» continúan su andadura editorial y de conocimiento mutuo.

Por un Diciembre Negro!
Por un accionar consciente y organizado!
Viva la Anarquía!
Viva lxs compañerxs en guerra!

Gabriel Pombo Da Silva,
Últimos días del año 2019.

Lxs heréticxs

El herético, como el bandido, sabe que la pérdida de su libertad le conduce irremediablemente al cadalso. Le espera un tribunal que le pasara cuenta de sus actos. Un tribunal que esgrimirá su poder y razón absoluta en nombre de Dios, el Pueblo, el Reino o el Estado. Poder y Razón son actos de sincretismo autoritario desarrollados a lo largo de los siglos por los propietarios de la Tierra, de los Mares y los Cielos. Así también el anarquista individualista –que es hereje y bandido por igual– es consciente que su convicción de poseer su propia potencia y sus propias razones le llevan hacia la hoguera. Como una polilla busca la luz y sucumbe. Como Ícaro vuela hacia lo alto y el Sol derrite sus alas. Como Prometeo roba el fuego de los Dioses para sí y lxs otrxs como él y sufre el eterno castigo.

El drama del Anarquista es su pasión por la libertad, su búsqueda incansable de cómplices que rara vez encuentra. Desprecia el conformismo del rebaño, la cobardía de las multitudes, el dogmatismo de cualquier fe.

Todo sacerdote –de cualquier “ismo”– le odia, por que no le controla, no le obedece, no le escucha; y cuando puede alza la voz para socavar cualquier atisbo de poder y autoridad. En ocasiones, éstxs solitarixs vengadores arrojan la bomba o clavan el puñal con la intención –siempre– de sembrar el caos en el orden de la razón rigurosamente establecida como ley o verdad suprema. Otras veces, se mezclan en descontentos con la intención de desatar insurrecciones. Pero la mayor parte de su tiempo lo emplean en leer, porque su mejor amigo y pasatiempo es el conocimiento de lo que fue y lo que es. No abrigan ilusiones ni esperanzas sino convicciones. Saben que el conocimiento es su fuerza y les otorga autodeterminación. Viven cada día como si fuese el último. En una sociedad de esclavxs la Libertad se castiga con la muerte. No se resignan, no se lamentan, blasfeman, atacan, expropian. No hay muchxs, pero incluso estxs pocxs inquietan a todo gobierno, precisamente porque son ingobernables; amantes de la Libertad total. Sea lo que esto fuese. Se reinventan a cada paso, con cada golpe, con cada beso. No son estrategas porque no tienen un fin último y, por eso, sus acciones levantan las iras de propixs y ajenxs. No tienen más “partidarixs” que aquellxs que lxs conocen y aman, eximiendo sus barbaridades iconoclastas. Muchas veces, se les caricaturiza en los periódicos porque de este modo, piensan que evitan que la gente se pregunte: ¿Quiénes son estxs locxs? ¿Qué quieren? ¿Cómo explicarle a lxs ciudadanxs que delegan su vida y pensamientos a otrxs, quiénes son lxs anarquistas?

Sí, son locxs y no quieren nada más que todo. Todo lo que les fue arrebatado y nadie puede dárselo, restituírselo. ¡Ahí van! No tienen “argumentos”, el fuego y la pólvora habla por ellxs. Un kilo de dinamita y una poesía. Un kilo de pólvora negra y una nueva herejía. Un “¡manos arriba!” y se van. Artefactos que destrozan sus Bancos, Tribunales, Comisarias; Cuarteles, Iglesias y Sedes Políticas…

¿Qué buscan estxs locxs? ¡Nada! La nada destructora que da paso a la Naturaleza salvaje. Las flores se abren paso bajo las ruinas de su pútrida “civilización.

Gabriel Pombo Da Silva,
A 5 de junio de 2019.
Desde algún lugar del Viejo Mundo.

Nota: Dedicado a nuestrxs caídxs en combate; a nuestrxs prisionerxs de la guerra anárquica; a nuestrxs fugitivxs y, a todxs lxs co-conspiradores ácratas que iluminan la noche…